sábado, 1 de septiembre de 2018

El Príncipe Desencantado



Debo salvar a mi hijo.
Y sólo ella puede ayudarme.

Hace tiempo fue mi mejor amiga.
Antes de que todo se torciese.
De que me encandilasen.
De que me demostrasen que el amor duele.
De que fuese un padre soltero.

Mi hijo es todo lo que me queda.
Se convirtió en todo mi mundo.
Ahora ella acaba de volver a mi vida.
Y sólo ella puede salvar a mi hijo.

Solo debe hacer una cosa: Llevar mi anillo.
Ser mi esposa, y podré mantener la custodia de mi hijo.
A cambio ella obtiene todos los privilegios.
Mi mansión. Mi chófer. Mi dinero. Y su propia cama.

Era un negocio redondo. Sólo tenía que besarme en la boda.
Nada más. Podía hacer lo que quisiese.
Pero… ¿y si yo terminaba deseándola a ella?

Ya no era mi mejor amiga.
Era mi pareja ideal. Mi esposa ideal.
Y yo ya no era el cretino sin cabeza que solía ser.
Ahora era un millonario de éxito. Un padre.

No pude resistirme. Ella tampoco.
No viéndonos todos los días. Cuidándonos todos los días.
Respirándola todos los días. Viendo sus labios a cada momento.

Fue difícil, complicado y retorcido.
Pero salió bien.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...