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viernes, 27 de julio de 2018
Revolución por minuto
Natalia era una universitaria formal de Medicina en Madrid. Siempre con su carpesano pegado al pecho y las gafas mirando hacia abajo. Hasta que llegó él. Javier León. Un hombre en una chaqueta de cuero, de espaldas anchas y cadena de metal en la cadera. Al fondo, seis motos y cinco hombres más enfundados en cazadoras.
Un puñetazo enfundado en un puño americano tumbó al suelo al cretino que intentaba atracar con una navaja. Cierto es que le propinó dos patadas de más en las costillas. Diez minutos después, la moto de su salvador la había llevado a un café en el barrio de Vallecas, Madrid. Era lo menos que podía hacer para agradecerle el gesto a “su salvador”.
Su porte duro, sus tatuajes y su ropa macara no casaban con la actitud que tenía por Natalia. El hombre hasta tenía conversación interesante, educación y caballerosidad. Con ella. Con sus hombres se comportaba de forma alfa, líder, y al parecer todo el mundo le tenía respeto en el barrio. Ellos ponían orden donde la ley no tiene tiempo o ganas, decía León. Pero la única forma que sabían era a través de un puño americano.
Era una situación complicada. Era un hombre peligroso. Ella una mujer “de bien”. Sus padres no lo aprobarían. Sus amigas no lo aprobarían. Podía meterse en líos. Pero Javier era encantador, y detrás de esa fachada de león asesino se escondía un hombre claramente prendado por ella.
Susana Torres – Serie Deporte
01 – Goleada
Los ojos como platos.
Esa fue mi reacción cuando vi a Daniel abrirme la puerta de su mansión. Un futbolista de élite con una pierna fuera de servicio, y todo por un accidente de tráfico a manos de un borracho sin cerebro. Cuando él iba andando.
Su músculo, altura y educación palidecían al ver sus ojos azules. Esos abdominales para rallar pan, la pista de fútbol privada o incluso su conversación formal sobre si había llegado bien. Nada importaba, pero la sola idea de decírselo hacía que me muriese de vergüenza.
Yo quería un hijo suyo con esos ojos. Dentro de unos años, claro. Pero yo en aquel momento “sólo” era una mujer que se ganaba la vida haciendo de fisioterapeuta y masajista para hombres tan ricos como desnudos.
Y Daniel en concreto parecía más humano que ningún otro hombre rico – desnudo o no -. Quizás por lo vulnerable que se sentía al cojear cuando había ganado su fortuna dando patadas a un balón, o quizás porque el accidente le había hecho valorar las cosas importantes de verdad en la vida.
Ver cómo se avergonzaba por las heridas de su pierna sólo lo hacía parecer más encantador. Como un león herido pero todavía con ansias de salir a correr.
No sé si conseguiré que corra otra vez, pero creo que si sigo hablando con él al menos conseguiré que ya no se sienta vulnerable, avergonzado, ni sólo. Conforme voy cogiendo confianza con él está pasando de ser educado a un capullo burlón, pero creo que es su forma de decirme que le gusto.
Confío en que esa renovada actitud de futbolista-narcisista no dure para siempre. Sobretodo si sigue intentando besarme cada vez que nos vemos. Una no es de piedra.
Susana Torres – Serie Segunda Oportunidad
01 – Caido del Cielo
Romance con el Padre Soltero Millonario
Juan Duarte es tan millonario como padre soltero.
Las habitaciones de su finca guardan un silencio que sólo su hijo rompe con sus pequeños pasitos.
Mientras a Mar, periodista obstinada, le asignan una entrevista con el Señor Duarte para hablar sobre su éxito en la vida. Al terminar la entrevista Mar halló sentimientos encontrados en su corazón; admiración y dolor.
Duarte había perdido a su pareja, hacía años, en un accidente de tráfico. No dio más detalles.
Como buena cronista, ya en su casa, una busca documental en la red le confirmó la historia. Un puente roto, un coche hundido en el agua, y un hombre que solo podía sacar a una persona a la superficie a tiempo; su hijo o bien su mujer.
A la mañana siguiente, Mar recibió una carta y un ramo de flores. No había terminado de leer el mensaje en el sobre rosa, pero las lágrimas de emoción ya resbalaban por sus mejillas. Quizás al final si pudiera tener a su príncipe azul.
02 – Demoledor
Romance con un Campeón, Capullo, Deportista y Padre Soltero.
Francisco es el vencedor de Karate.
Yo acostumbraba a ser su mejor amiga.
Y entonces empezó a portarse como un capullo.
Un buen hombre, cariñoso, altruista, y afable, que desde la pérdida de su esposa empezó a portarse como un necio. En vez de dedicarse a la bebida, se centró en ascender en su carrera, noqueando oponentes hasta llegar a la cima. Las mujeres entraban y salían de su cama sin pena ni gloria.
Mas sabía que ese no era . Su hija pequeña proseguía atándole a su humanidad, comportándose con ella como el hombre que acostumbraba a conocer. Un rayo de luz.
Me sostuve distanciada, inútil de aguantar esa testera de hombre inútil de querer a absolutamente nadie salvo a su pequeña. Mas un día, el hombre ahogado en un mar de mujeres me llamó.
Supuestamente, se había lesionado y era inútil de cuidar de su hija sola. No tenía amigas en las que confiar para algo de esta forma. Con lo que, pensando en el bienestar de la pequeña, me planté en su casa. Los términos estaban claros, mas todavía de esta manera mi cuerpo estaba suplicando que cruzara la línea.
Supongo que cuidarle a él asimismo le hizo percatarse de que hay vida alén de su coraza, y que la madre para su hija había estado delante de sus narices todo este tiempo. Si bien no me queda clarísimo si, tras pasar por su cama, será el que me deba cuidar de mí.
Serie Alma gemela - Susana Torres
Embarazoso
Con demasiados estudios y sueldos demasiado bajos, hoy día haría lo que fuese por un trabajo bien pagado. Lo que fuese menos la proposición más rara que me han hecho en la vida.
Mi jefe, o mejor dicho, mi nuevo jefe si acepto, es Marcos Vidal. Millonario - si no Billonario -, dueño de una empresa internacional de investigación sanitaria, y por supuesto, un vividor con mala reputación - gracias a coches caros y mujeres atractivas -.
Sin embargo, tras la entrevista, su proposición es simple; gestar a su bebé. Según él, encontrar mujeres atractivas era fácil, pero encontrarlas atractivas y responsables, no tanto. No cuando tu vida se resume en trabajar de día y disfrutar por las noches.
Me fui a casa en shock, sin aceptar. A la mañana siguiente, una carta llega invitándome a cenar a un restaurante de lujo, disculpándose por lo abrupto de la conversación el día anterior. Aparentemente, el “playboy”, a sus casi 40 años, no necesita ni quiere esposa, pero sí un hijo.
Seguí sin aceptar. No obstante, Marcos decidió contratarme, y ahí fue cuando mi mundo comenzó a derrumbarse. Poco a poco era inevitable enamorarme de mi jefe. Poco a poco, aquella locura parecía incluso un acto altruista, y a su manera, una forma de tener un hijo que llevase una vida mejor que la que, hasta ahora, estaba teniendo yo.
En el fondo sabía que era una locura. No obstante, cada vez era más y más difícil, como asistente personal de aquel hombre, resistirme. Su carisma era innegable, su educación y caballerosidad implacables, y con el paso del tiempo ya no era ese rostro, esa sonrisa, o esos músculos - abdominales incluidos - los que me enamoraban, sino esa forma de, realmente, preocuparse por mí.
Hielo derretido
Alberto Casas es un empresario de éxito con un corazón de hielo. Analítico y estratega, tiene una vida de éxito; una mansión preciosa, hobbies envidiables y el respeto de todo el mundo. Pero hay algo de lo que carece: pareja.
Cuando contrata a una nueva asistente personal, Marta Checa, todo comienza a cambiar poco a poco. Cuando una mujer, día tras día, te sonríe, se preocupa por ti y hace tu vida más fácil, todo hielo comienza a derretirse de forma lenta pero segura.
Así que Alberto termina haciéndole una propuesta. Ser su asistente personal no sólo dentro del trabajo, sino también fuera. Poco a poco, la amistad entre jefe y empleada comienza a evolucionar, convirtiéndose en una relación platónica y, finalmente, consumada.
Cuando Alberto mira al techo de su dormitorio y sabe que Marta está al lado, una duda asalta su mente. ¿Es esto amor? Bueno, probablemente. La verdadera pregunta que Alberto debería hacerse es, ¿Qué debo hacer ahora?
Cuando Marta lo abraza, sólo esa duda está en mente. ¿Rendirse a ella o mantener su tren de vida? ¿Podrá Marta atravesar lo que queda de la coraza de Alberto?
Huracan
Mario Vazquez es un empresario de exito que sonrie a la camara. Pero que devora a su asistente personal en cuerpo y alma. Desde aquel momento, la vida de Elena esta en el ojo del huracan. Elena Vidal acababa de comenzar en el trabajo. Buen sueldo, condiciones, ambiente, y un jefe envidiable. Alto, atractivo, atletico y educado... hasta que comenzo a ser el mismo. Un hombre de moral gris, acostumbrado a conseguir todo lo que desea. Y la desea a ella. Desde entonces, la vida de Elena comienza a zarandearse como un barco que queda atrapado en una tormenta. Incapaz de resistir. El aliento de Mario, sus brazos, su mirada penetrante y su voz autoritaria hacian que todo lo demas dejase de existir. Sabanas de seda. El asiento de atras de un deportivo de lujo. Una mansion alejada. Cadenas, cuerda, cuero. Y unos ojos frios como la noche, junto con unas manos calidas como el fuego. Elena tenia un problema de adiccion. Mario uno de obsesion. Y solo va a peor. Advertencia: Una novela madura con contenido explicito y no apta para menores de edad. Refleja un romance oscuro, donde el poder, la dominacion y la erotica que estos representan tienen un papel fundamental."
Suya
Trofeo y Perdicion del Millonario
Eva
Hay un problema. A mis 21 años me veo sola en casa, con facturas que pagar y una hermana pequeña a la que proteger. Y mi mejor oferta es “vender mi cuerpo” para convertirme en la “esposa trofeo” de un millonario, Julio. Maldigo el día en que mi padre decidió darse a las drogas y terminó en la cárcel. ¿Qué alternativas tengo? Si he sabido crecer sin madre y con un padre así, un hombre con dinero no podrá anularme igualmente. Sé defenderme. O eso pensaba, hasta que comencé a ver al hombre detrás de esa fría capa de seriedad.
Julio
Yo quería una mujer trofeo para satisfacer mis necesidades más íntimas, pero terminó siendo una oleada de calor que desató algo en mí que creía ya olvidado. Afecto. No quiero pensar que es amor. Yo, que siempre he sido controlador, dominante, y la máxima autoridad, me veo ahora en la siguiente tesitura; puedo poseer el cuerpo de Eva cuando quiera, o puedo amarla. Pero no me dejará tener las dos cosas.
Hay un contrato sobre la mesa, pero aún no está firmado.
Acero Fundido
Romance y Pasion con el Millonario de Hielo
Arturo Matas es mucho más que un ejecutivo agresivo.
Es el CEO y dueño de una corporación multimillonaria con sede en Nueva York, Estados Unidos. Desde su penthouse en Manhattan, toda la ciudad tiene un aire más gris, frío y carente de ilusión. Todo el mundo sabe que Arturo es un hombre reservado, con pocos amigos, y muy profesional. Aunque se le ha visto con mujeres, nunca se le ha visto con pareja alguna. El hombre de hielo clásico.
Sin embargo, todo cambia cuando Arturo decide incorporar una nueva Relaciones Públicas en su empresa. Marta, extrovertida, agradable, con buen humor constante y la capacidad para darle la vuelta a cualquier situación, poco a poco se propone sacar la escarcha de Arturo y que, por una vez, el hombre salga a la superficie.
Convencida de que así el ánimo en la empresa, y la imagen pública del hombre, mejorarán significativamente, decide conocerlo y “tratarlo” a fondo, invitándolo a a cenar. Arturo, en estado de shock por el hecho de que una mujer, para colmo su empleada, le reclamase una cena, decidió aceptar por curiosidad. Se sorprendió a si mismo sonriendo en la cena y disfrutando de su compañía.
Marta no era, ni por asomo, un pasatiempo aburrido o sin mayor interés que el físico, a diferencia de sus antiguas compañías. Tampoco parecía interesada en su dinero.
martes, 24 de abril de 2018
Vendida – Susana Torres
Soy todo eso y más. Verás, el problema es que una, si no va por la vida con dos puñales en la espalda y otro en los dientes es tomada por tonta. No tengo muy claro porqué, pero es así. Así que desde que corté con el cretino de mi ex-marido yo y mi hija estamos juntas contra el mundo. Aunque ella no sabe ni hace nada, claro, simplemente “está en mi equipo”. Y eso incluye hacer cuanto sea necesario para llevar una vida decente en un mundo cada vez más destrozado. Está muy bien eso de que los salarios bajen y cada vez haya más desempleo, pero con una hija a las espaldas no es que pueda permitírmelo. Gracias a Dios, aún soy joven, y me sabe mal decirlo, pero, chicas…
estoy muy buena. Así que “por algún motivo” he atraído la atención de Fernando, un hombre con tanto dinero como cara y espalda. Es un valiente cretino con un pésimo del humor, que dirige sus empresas como un perro de presa, pero hay algo que tengo que confesarte: también está muy bueno. Y a mí llámame vendida, llámame p*ta si quieres, pero desde luego hay pocos lugares mejores para mi hija. La vida desde un jacuzzi se ve de forma distinta. Así que aquí estoy. Ahora bien, no nos vamos a engañar, Antonio sigue siendo un chulo egocéntrico con un sentido del humor narcisista. Por mí puede salir de la piscina desnudo cuanto quiera; sigo teniendo agua fría. No sé por cuanto tiempo, pero. Fernando tiende a conseguir lo que quiere, y me quiere a mí. Y una tampoco es de piedra ante el acoso y derribo. Pero eh, nunca perdamos la esperanza. ¿Verdad? … ¿Verdad? Comprendo. Advertencia: Estás frente a una comedia romántica donde la moral se riñe con “lo que hay que hacer”, y donde los egos cortan más que los cuchillos. Vas a encontrarte numerosas escenas explícitas, así que esta no es una obra recomendada para personas sin gusto por la erótica dentro de una novela romántica. Yo te he advertido, si decides mantenerte en la sombra es cosa tuya.
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